Diversos mecanismos y acreditaciones permiten a los mineros artesanales ganar más y producir de forma segura, al cumplir exigencias de trazabilidad que permite llegar a más mercados.
El acceso del oro peruano a los mercados internacionales ya no depende únicamente del precio internacional. Cada vez más, compradores, refinerías y entidades financieras exigen información clara sobre cómo y de dónde proviene el mineral, un cambio que está redefiniendo el futuro de la minería artesanal y de pequeña escala en el país.
Este segmento, que involucra a cerca de 300,000 mineros artesanales, cumple un rol relevante dentro del sector minero nacional. Durante el 2025, según el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), la minería generó en promedio 264 mil puestos de trabajo directos, siendo el más alto registrado en la serie histórica.
En este escenario, las plantas de procesamiento formales adquieren un rol central en el cumplimiento normativo de la cadena del oro. A través de sistemas de trazabilidad y acreditaciones internacionales como Swiss Better Gold —que reconoce la participación en una cadena de suministro de oro responsable y trazable, especialmente valorada por el mercado suizo—, el oro artesanal puede acceder a mercados especializados que priorizan y reconocen las buenas prácticas sociales, ambientales y laborales.
“Hoy el valor del oro no se define sólo por su cotización, sino por la confianza que genera su origen. La certificación internacional está permitiendo que los mineros artesanales accedan a mejores precios y, al mismo tiempo, produzcan en condiciones más seguras y responsables. Los mercados internacionales están premiando a quienes pueden demostrar trazabilidad y buenas prácticas en toda su cadena productiva”, señaló Iván Salas, Director de OCIM en Perú y CEO de Soleil Metals.
En el Perú ya existen experiencias de organizaciones mineras artesanales certificadas, donde se produce oro sin el uso de mercurio ni cianuro. “La certificación no solo mejora los ingresos del minero, también eleva los estándares de seguridad y reduce riesgos ambientales. Es un cambio estructural en la forma de producir”, añadió Salas.
La experiencia peruana muestra que la combinación de acceso a mercados formales, trazabilidad y plantas de procesamiento adecuadamente controladas puede transformar la minería artesanal en una actividad más segura, rentable y alineada con las exigencias del comercio global.
“Lejos de ser un costo adicional, avanzar en certificación y trazabilidad es una inversión de largo plazo. Permite ordenar la operación, reducir riesgos y generar mayor valor para los mineros y para el país”, concluyó el CEO de Soleil Metals.

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